lunes, noviembre 05, 2007

La señora...

Por qué hacerlo uno mismo? Mejor, que lo hagan ellas...


Con los ñiños


Qué les puedo decir de mi carnalito?, aparte de que somos muy parecidos tanto física (hocicones, ojones, nalgones) como emocionalmente (mamones, mandones, tercos-necios-aferrados-yonuncameequivoco, patrones). Luis, ha sido, es y, maybe lo siga siendo (todo depende de cómo se porte), mi héroe, mi ejemplo a seguir.


Tres años mayor que yo, siempre ha sido mi mentor, en las buenas y en las malas, y no me refiero a las situaciones, sino a las enseñanzas. Mucho de lo que sé de la vida (real life y no pendejadas) lo he aprendido de él.

Aunque es curioso que desde que éramos unos melgambres fuera yo la que le diera vueltas, como el día que le dije:"Cierra los ojos y abre la boca, te voy a dar un regalo", él muy obediente atendió mis indicaciones, unas horas después ahí tienen a mis papás esperando en el baño a que el niño expulsara la moneda que le di a probar (era de 100 varos, lol). En otra ocasión, agarré resistol y me lo embarré en las manos, el ingenuo de mi carnalito llegó y me pregunto: "Qué es eso?", a lo que mi habiidad mental y maquiavélica respondió: "Es para endurecer los músculos, el otro día lo vi en la tele, por qué no te pones en las piernas?" y ahí va el dulce de mi puberto hermano (con sus pubertas piernas peludas) a ponerse resistol, tardamos como 3 horas en quitárselo sin que sufriera mucho. Y así como éstas tenemos miles de anécdotas que demuestran que sus tres años extras en la vida no le ayudaban mucho con el sentido común o que yo era demasiada diabólica.

Ya más creciditos, onda los 12 o 13 años, dejé de ser tan cabroncita y el dejó de ser tan pendejo y fue cuando empecé a aprenderle TODO y con todo me refiero, por ejemplo, a ser la única niña de 11 años que le gustaba Guns & Roses, Iron Maiden, The Ramones, Led Zepellin, Black Sabath, Metallica, etc, etc, etc. Mis amiguitas del Simón Bolívar namás se me quedaban viendo con cara de what cuando las invitaba a mi casa y ponía ese tipo de música para amenizar la comida.

Después de la música empezaron otros vicios: el cigarro. Mi padre fumaba cual chacuaco y eso me cagaba, Luis empezó a fumar y no lo toleré, cada que lo veía fumando a escondidas corría a acusarlo con mi madre como buena chismosa que soy, hasta que un día mi bro recién salido de su etapa de pendejez se le ocurrió la magnífica idea de: "Si no puedes con el enemigo, únetele" o lo que es lo mismo, haz que se una a ti. Un día, como a eso de mis doce y medio casi llegando a los trece-yaalcanzaeltimbresubiditaenlamochila, mi primo y mi hermano me llevaron a las canchas de basket del parque de la Nápoles y en medio de balonazos me ensañaron a fumar, obvio casi dejó los pulmones en la cancha de tanto toser, de hecho recuerdo que hasta unos polis se nos acercaron a ver si estaba todo bien. "Claro oficial, sólo estamos enseñando a fumar a esta escuincla para que nos dejé de chingar cada que prendemos un cigarro"

Algo positivo: la peligrosa adicción que desarrollé hacia el basquetball. Recuerdo muy bien cómo empezó todo. Fue una noche de martes como de 1993, se suponía a que las 8 empezaban los Simpsons (otra pasión compartida) y religiosamente sintonizamos el siete, en aquel entonces todavía Imevision, cuando me percato que no hay Simpsons, que en lugar de eso hay una cosa aburridísima en la tele: negros altos pasándose un balon, aventándolo en un hoyito, hueva!!!!!. Ya le iba a cambiar de canal cuando Luis me empezó a explicar paso por paso que iban haciendo los jugadores, cómo se llamaban, etc, así fue como vimos nuestro primer partido de la NBA juntos: Bulls & Rockets playoffs. Hasta ahora no hay algo que ame tanto ver en la tele como el basket. En una época de mi vida lo jugué, mucho tiempo acompañé a Luis a sus partidos, cuando han venido a jugar al Palacio de los Rebotes he asistido, pero nada se compara con el sentimiento que tengo cuando lo veo por televisión, no sé...

Siempre fui la mascotita de la pandilla de amigos de mi hermano, para todos lados me llevaba: a las maquinitas de la esquina, a las retas de basquet, a las peleas cuando se armaban. Mi primer novio fue uno de los mocositos de la bandita (Israel). Otro de sus amigos era tan cute conmigo que un viernes que había plan para ir al Costco, en ese entonces Price Club, (el super plan consistía en ir a comprar un refresco de refill y tomar de él 10 cabrones y después aventarlo desde el puente de Periferico para que le cayera a algun automovilista, uy que malos éramos!), mi madre no me dejó salir quesque porque tenía un "chiquero de clóset" (sic), entonces Alejandro así o más ternurita se pusó a ayudarme a acomodar, escombrar, doblar, se veía tan lindo doblando mis calzones, jajajajajaa. Ya ni me acordaba de esto, chale que pena! Siempre fui parte del clan, la única mujer, a mi hermano parecía agardarle la idea, se sentía orgulloso de llevarme a todas partes.

Puta, me faltan un chingomadral de anécdotas, de situaciones, de cosas que compartimos durante la adolescencia que si las escribiera todas nunca acabaría. Ahí les va la que más me da risa: En mi primera borrachera, organizada por él, ya cuando no sabía que hacer para que se me bajará, me empezó a cachetear y a aventarme agua en la cabeza, cabe señalar que en esa ocasión sus palabras ante la fulminate mirada de su novia que no entendía por qué me estaba dando de tomar cómo lo estaba haciendo, él muy serio dijo: "Guey, yo se lo que hago, Eiwi (me) va a aprender a tomar, porque yo no quiero que cualquier imbécil se la ponga peda, ella ya va a saber lo que es tomar" Gracias Luis, nunca nadie me ha puesto peda, yo solita lo hecho muy bien!

El muelón (así le decíamos en la casa) siempre fue muy noviero, muy facilote. Al principio todas sus pinches novias me cagaban por...... pus nomás así de huevos, me cagaban y ya. Sin embargo con el tiempo empecé a darles chance y a involucrarme con ellas, de tal forma que en algunos casos hasta mis amigas llegaron a ser, acá chido, independientemente de mi hermano.

Cuando yo iba en la secundaria, él iba en la prepa. Algunas veces cuando llegaba de la escuela encontraba que la casa apestaba cabronamente a cigarro, alcohol y a un olor que en ese momento no sabía identificar, ya con los años descubriría que era ese olor. Las cortinas estaban corridas, de repente faltaban cosas: cubiertos de plata, adornos de la sala, mi tv pórtatil, etc. Un día llegúe a mi cama, me acosté y se rompió una pata, mi madre mé puso una cagotiza por andar de destroyer, blablablabla.... Tiempo después, para ser precisos, cuando entré a la prepa (si amigos, a la misma a la que iba mi hermano) me enteré de que mi casa era conocida como el Prostíbulo de la Prepa 8, qué tal? Imagínense ustedes cuáles eran esos olores que yo inocentemente no sabía identificar. Cuentan que podían llegar a la casa 10 parejas y que Luis los acomodaba a cada una en un cuarto, ya fuera baño, cocina, cuarto de servicio, vaya! hasta en los lavaderos de la azotea. De ahí mi cama rota, dyack! Lo que obtuve al respecto en la preparatoria fue una reputación de popular, de hermana del desmadroso y por ende desmadrosa, los De Longa, inconfundibles!

Fue por esa época cuando nos empezamos a "distanciar", ya no andabamos en el mismo pedo, yo apenas en el apogeo del desmadre de la prepa, los cuates, las fiestas casi diario, las idas de pinta, etc. Cuando el ya estaba en la universidad, trabajando de medio tiempo, con noviazgo en serio y ese tipo de cosas que te hacen querer estar más apartado del desmadre. Ya para no hacerles más largo el cuento, a mediados del 2000 (a sus 20 años) nos comunicó que se venía a venir a vivir a Cancún con su novia (Karen), obvio todo mundo pronosticó que en unos meses lo tendríamos de regreso. Ya pasaron 7 años y no ha regresado ni creo que lo haga.

Luis siempre ha sido bien chambeador, maybe no físicamente hablando, pero si intelectualmente, siempre esta buscando cómo hacer dinero, cómo empezar cosas, cómo no quedarse atrás, no sé. Desde los 16 empezó a chambear en Reino Aventura pa comprarse sus chicles y las paletas de sus novias, y de ahí nunca paró. Llegó a Cancún con una mano atrás y la otra agarrada de Karen, y hoy siete años después tiene su propia empresa, su casa, su mujer (almost 8 years), sus ñiños (los perros), sus coches. Todo lo que algún día se propuso tener. Lo malo de este señor es que todos los días quiere tener algo diferente, so hay que tener cuidado con él.

Hace ya casi 7 meses que estoy aquí, y durante todo este tiempo sigo viendo al guey que me enseñó a ser vulgar cual soy (se me había pasado, pero me pusó a curso intensivo de fínísimas piezas de la cinematografía mexicana tales como la Pulquería, Plomeros y ficheras, 5 nacos atacan las Vegas y un largo etcétera), el que se da un toquesín conmigo sorpendido de que su hermanita le haga eso (de las pocas cosas que aprendí por mi cuenta), el que me pide que me nazca hacerle piecito cuando estamos viendo la tele, el que tiene el cinismo de mandarme a la tienda a las 12 de la noche, el que le caga que le saqué las espinillas y los puntos negros, el que siempre está chingando pa que le hagan de cenar, comer, desayunar, almorzar, merendar o que de perdis le lleven café.

El es mi carnalito, ahora mejor conocido como la Señora, pero como ya me extendí harto muchísimo en este post otro día les cuento el porque de su singular apodo.

Ciao.







*Melgambres: dícese de cualquier chamaco entre 0 y 10 años.

1 comentario:

Viviana dijo...

¡Qué bárbara! Que buen retrato de tu hermano y de la relación que tienes con él.

Lo del prostíbulo me dio mucha risa ¿Cómo es que nadie se dio cuenta?

Fíjate que a mí me pasaba lo mismo con las novias de mi hermano, parecía suegra metiche y mamona. Ya después me aliviané y me llevo muy bien con la que acabó casándose.

Saludos

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